En medicina nuclear se utilizan radiotrazadores o radiofármacos que están constituidos por un fármaco transportador y un isótopo radiactivo. Estos radiofármacos se introducen al organismo humano por diversas vías (la más utilizada es la vía intravenosa). Una vez que el radiofármaco está dentro del organismo, se distribuye por diversos órganos dependiendo del tipo empleado. La distribución de este radiotrazador es detectada por un aparato detector de radiación llamado gammacámara (SPECT) y almacenada digitalmente. Luego se procesa la información obteniendo imágenes de todo el cuerpo o del órgano en estudio. Estas imágenes, a diferencia de la mayoría de las obtenidas en radiología, son imágenes funcionales y moleculares, es decir, muestran como están funcionando los órganos y tejidos explorados o revelan alteraciones de los mismos a un nivel molecular.

Por lo general, las exploraciones de medicina nuclear no son invasivas y son pocos los efectos adversos.